Socios callados

Sobre la participación de los pacientes y personas sanas en la investigación clínica

Los pacientes y ciudadanos son imprescindibles para la investigación clínica y la mejora de la asistencia sanitaria. Su participación comprometida es crucial para plantear y acabar con éxito los largos y costosos ensayos clínicos, que son la mejor fórmula científica para dar respuesta a las preguntas de salud. ¿Enviarles una postal de Navidad puede servir para que no dejen de acudir a la próxima cita médica de seguimiento prevista en el ensayo clínico en el que participan? Tras someter a prueba esta original pregunta con casi 1500 participantes en ocho ensayos clínicos, ha resultado que la probabilidad de acudir a la cita es similar entre quienes recibieron la postal que entre quienes no la recibieron (85,3% y 85,4%, respectivamente). Esta es la conclusión de un estudio publicado en el reciente número de Navidad del BMJ, en el que se investigan, con todo el rigor científico, preguntas originales, que pueden tener su punto de humor pero no son en ningún caso una burla, una broma o una invención, según se advierte en las normas para el número de Navidad de la revista británica. (más…)

Ausencia de pruebas

Sobre la falta de evidencias en medicina y la plétora de tratamientos no probados

La absolución en un juicio por estafa o asesinato, pongamos por caso, nos viene a decir que no se ha probado que los acusados hayan cometido el delito. Esta falta de pruebas no prueba que no hayan cometido la estafa o el asesinato, simplemente indica que no se ha podido probar, lo cual es muy diferente. Considerar que una afirmación es verdadera porque no hay pruebas en contra es una falacia que se denomina llamada a la ignorancia o argumento ad ignoratiam, aludiendo a que se argumenta desde la ignorancia (la falta de pruebas) en vez de desde el conocimiento. La medicina, tan exigente ella con las pruebas o evidencias y con los procedimientos probatorios, es un terreno fértil para esta falacia y también para otra manera de pensar equivocada: considerar que si un tratamiento médico se usa de forma habitual es porque su eficacia está probada (científicamente, por supuesto). (más…)

La hora del cannabis

La hora del cannabis

Sobre el auge de la investigación con una planta prohibida y el impulso legalizador

La planta Cannabis sativa, de la que se obtiene la marihuana, se cultiva en prácticamente todos los países. Desde tiempos inmemoriales, se ha utilizado como fibra textil, para extraer aceite y como planta medicinal y psicotrópica. La prohibición de la marihuana a principios del siglo XX en buena parte del mundo, la ha convertido en la droga ilegal más consumida. Un siglo después, asistimos a una corriente inversa de despenalización impulsada por la legalización del uso medicinal del cannabis, a la que se han sumado en pocos años una treintena de países, incluyendo Alemania, Italia, Argentina, Canadá y Reino Unido, aparte de más de la mitad de los estados de EE UU. La legalización del cannabis medicinal se vislumbra como el principio de una legalización de su uso recreativo, un paso que de momento solo han dado Uruguay en 2013 y Canadá en 2018. Esta decisión de Canadá (el único país del G7 que la ha tomado) ha abierto un debate internacional sobre el fin de la prohibición. Así, mientras la ONU se ha posicionado en contra, en el Reino Unido se prevé que en 5 o 10 años se produzca la legalización completa. (más…)

Las naranjas de Lind

Sobre la historia del escorbuto y las enseñanzas de su tratamiento

Con la distancia de los siglos y el salto en las condiciones de vida y salud, parece mentira que el escorbuto fuera una epidemia tan mortífera. El carácter epidémico de la enfermedad se hizo patente a partir del siglo XV, cuando empezaron las largas singladuras marinas en las que las tripulaciones se veían diezmadas por la deficiencia prolongada de vitamina C. Hoy nos parece increíble que entre los siglos XVII y XIX pudieran morir un millón de marineros en todo el mundo por la carencia de una sustancia que está presente en alimentos tan comunes como las frutas y verduras. Por más que almirantes, capitanes y médicos, principalmente de la marina inglesa, se devanaban los sesos sobre la causa de la llamada “peste del mar” o “peste de las naves”, sus sospechas no iban mucho más allá de la madera verde de las naves o del viento frío del mar. Y para combatirlo se propugnaban remedios tan peregrinos como la ingesta de mostaza, caldo de pollo, luciérnagas, sangre de cobaya, soda o aceite de vitriolo (ácido sulfúrico diluido). El escorbuto fue considerado una enfermedad contagiosa hasta que se descubrió que era simplemente un déficit nutricional y, finalmente, se aisló la vitamina C en 1927. (más…)

Decepciones

Sobre las preguntas y respuestas y los resultados negativos

El curso de la medicina, como el de la ciencia en general y también el de otras actividades no científicas, puede contemplarse como un devenir dialéctico o conversacional. El progreso aparece como un proceso dialogado, de preguntas y respuestas, que va dejando a su paso pautas de actuación provisionales. En medicina, las preguntas suelen surgir de la observación de los fenómenos y, más específicamente, de los llamados estudios observacionales; las respuestas a la preguntas planteadas intentan abordarse, siempre que se puede, a través de ensayos clínicos. Y mientras llegan esas respuestas, como los médicos no pueden quedarse cruzados de brazos, van haciendo las cosas lo mejor que saben y pueden. Sin embargo, muchos no acaban de entender este sencillo principio de funcionamiento, y creen erróneamente que la medicina se mueve siempre con certezas, sin darse cuenta de que bajo algunas recomendaciones médicas no hay una evidencia clara sino una acuciante pregunta. (más…)