Homo sentimentalis

Sobre el léxico de los sentimientos y las emociones

Hay conceptos que se entienden mucho mejor sin consultar el diccionario. Son aquellos que todo el mundo entiende pero que resultan difíciles de explicar. Incluso las definiciones de los diccionarios no resultan del todo satisfactorias. Un buen ejemplo es la palabra sentimiento. Aparentemente, todos sabemos qué es un sentimiento, pero fracasamos en su definición y los diccionarios se nos antojan insuficientes, desfasados, casi ridículos. Así, el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española define este vocablo como 1) Acción y efecto de sentir o sentirse, 2) Estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente, y 3) Estado del ánimo afligido por un suceso triste o doloroso. Estas acepciones, sin ser incorrectas, revelan un gran vacío de conocimiento. Y lo mismo podría decirse de la emoción y otros conceptos afectivos. (más…)

El rostro de la melancolía

Sobre las imágenes externas e internas de la tristeza

En la ciudad suiza de Lucerna hay una escultura de un león moribundo que, al decir del escritor Mark Twain, es “el trozo de piedra más triste y conmovedora del mundo”. El relieve, esculpido en la pared vertical de una montaña de roca por el artista danés Bertel Thorvaldsen en 1821, tiene una proporción de más del doble del natural y representa un león herido de muerte cuyo rostro es, efectivamente, la viva expresión del dolor y la tristeza. La escultura fue concebida para mantener viva la memoria de más de 700 mercenarios suizos que murieron defendiendo al rey Luís XVI del asalto del pueblo francés al Palacio de las Tullerías en 1792. Y lo maravilloso es que consigue su propósito con gran eficacia sin recurrir a la figura humana, concentrando todo el dolor y el abatimiento de la muerte que se avecina en el rostro de un león. Cuando el periodista Enrique G. Jordá me llevó a ver el león de Lucerna, pude apreciar que la cara abatida del animal, con los ojos entrecerrados, el ceño contraído y la boca descolgada por un pesar indescifrable, tenía una expresión genuinamente humana y su contemplación producía una vaga y acuciante melancolía. ¿Cómo puede un animal exhibir una emoción humana? ¿Cuál es el rostro de la melancolía? ¿Qué hace surgir este sentimiento? (más…)

Riesgos y azares

Sobre la intuición y el cálculo de probabilidades

El componente emocional del cerebro, tan reconocido en los últimos tiempos por su importancia en la toma de decisiones, no es muy de fiar para valorar riesgos y actuar en consecuencia. En general, las personas no sopesamos bien los riesgos a los que podemos estar expuestos. La mayoría de la gente cree tener mejor salud que la media de la población, lo cual no deja de ser un contrasentido estadístico; los fumadores empedernidos suelen subestimar su riesgo cardiovascular o de cáncer de forma más acusada que los fumadores moderados; los conductores que realizan a diario maniobras peligrosas o los deportistas de riesgo tampoco parecen ser muy conscientes, al menos mientras actúan, de las probabilidades reales que tienen de sufrir un accidente. (más…)

Neuroagitadores

Sobre la neurociencia como agitadora del debate intelectual

[divider_flat]La neurociencia se mueve desde hace años en la frontera de la heterodoxia, no sólo en relación con la tradición cultural sino incluso con la propia investigación. Antonio Damasio, uno de los principales neurocientíficos y agitadores del debate intelectual sobre el cerebro, se ha preciado de darle la vuelta al calcetín del «pienso, luego existo» de René Descartes con su «existo, luego pienso», más ajustado a la realidad científica. En su ya clásico libro El error de Descartes, que acaba de cumplir una década, Damasio argumentaba el derribo de la idea cartesiana de la racionalidad como algo puro y preeminente, y sugería además que determinados aspectos del proceso de la emoción y del sentimiento son indispensables para la racionalidad. (más…)

Gestualidad

Sobre los condicionantes biológicos y culturales del gesto

[divider_flat] La idea de que la cara es el espejo del alma se ha instalado entre nosotros y, por ahora, no parece posible enmendarla. Lo cierto es que hay mucha literatura, literaria y científica, buena y no tan buena, acerca de la identidad de un rostro, las huellas del carácter y la expresión de las emociones en los gestos faciales. El asunto ha sido siempre de lo más interesante, y tanto el arte como la ciencia se han empleado a fondo para desentrañar las claves emocionales contenidas en los gestos y, especialmente, en la mirada y la expresión del rostro. Algunos retratos pictóricos, por esa condición misteriosa y subjetiva que tiene el arte, logran atrapar la verdad del personaje, incluso –y esto es lo más sorprendente con unas formas que no se ajustan a las formas reales. Pero identificar y describir las reglas que permiten leer un rostro y conocer su trasfondo emocional, eso ya es otro cantar. ¿Cómo estar seguro de interpretar bien una mirada o una sonrisa? ¿Es posible descifrar el lenguaje de las emociones? ¿Cuáles son sus máscaras y sus ficciones? Menudas preguntas. (más…)