Ausencia de pruebas

Sobre la falta de evidencias en medicina y la plétora de tratamientos no probados

La absolución en un juicio por estafa o asesinato, pongamos por caso, nos viene a decir que no se ha probado que los acusados hayan cometido el delito. Esta falta de pruebas no prueba que no hayan cometido la estafa o el asesinato, simplemente indica que no se ha podido probar, lo cual es muy diferente. Considerar que una afirmación es verdadera porque no hay pruebas en contra es una falacia que se denomina llamada a la ignorancia o argumento ad ignoratiam, aludiendo a que se argumenta desde la ignorancia (la falta de pruebas) en vez de desde el conocimiento. La medicina, tan exigente ella con las pruebas o evidencias y con los procedimientos probatorios, es un terreno fértil para esta falacia y también para otra manera de pensar equivocada: considerar que si un tratamiento médico se usa de forma habitual es porque su eficacia está probada (científicamente, por supuesto). (más…)

La fe en la ciencia

La fe en la ciencia

Sobre la pérdida de confianza o de inocencia mientras se investiga sobre la covid-19

Francis Collins, el científico “cazador de genes” que lideró la secuenciación del genoma humano en 2003, está ahora al frente del mayor consorcio mundial de centros de investigación que trabaja en pos de una vacuna para la covid-19. Los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU, que dirige desde 2009, son por presupuesto y capacidad investigadora el primer candidato a desarrollarla. Collins está volcado en esta tarea y solo descansa para ir a misa virtual los domingos a través de Zoom, según informa The Economist. Considera que “la ciencia es una forma de adoración” y urge a los creyentes a que confíen más en el poder de la ciencia (la ciencia se ocupa de responder los “cómos” y la religión los “porqués”, explica). Pero la fe en la ciencia, tanto de creyentes como de agnósticos, pudiera haberse debilitado con esta pandemia o, mejor dicho, con la superexposición del ritual de la ciencia al foco mediático desde hace algunos meses. (más…)

Certezas en cuarentena

Certezas en cuarentena

Sobre la fiabilidad de los datos y la incertidumbre en tiempos de crisis sanitaria

El tempo de la ciencia no es el del periodismo ni el de las emergencias sanitarias. La investigación científica es un proceso metódico y ordenado, en el que es tan importante la imaginación creativa (basada en la observación experta) como el registro transparente de datos fiables, para asegurar así la reproducibilidad. En la ciencia no valen los atajos ni suelen ser buenas las prisas, que pueden malograr el trabajo y a menudo conducen a la casilla de salida. Los medios de comunicación y los ciudadanos están dándose cuenta de la importancia de los datos para resolver las preguntas que plantea la pandemia y de que las respuestas de la ciencia tienen su tempo y llevan su tiempo.  En su confinamiento atento, muchos se percatan de que el “vísteme despacio, que tengo prisa” también vale para la investigación.

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“Lo que vale la pena conocer”

“Lo que vale la pena conocer”

Sobre la acumulación de revisiones sistemáticas, su búsqueda e inteligibilidad

La llamada ley de Sturgeon, que viene a decir que el 90% de todo lo que se produce en cualquier actividad humana es pura basura, tiene de ley científica ni más ni menos que la ley de Murphy y otros ocurrentes adagios que han hecho fortuna por esa cierta dosis de verdad que contienen. Aunque esta ley es probablemente una exageración en muchos casos, ni siquiera la producción científica se libra de su mordacidad. Y, en estos tiempos de sobreabundancia, vale la pena invocarla –con un punto de ironía– para llamar la atención sobre la rampante mala ciencia y la dificultad de separar el grano de la paja cuando se quiere saber cuál es la respuesta científica a una pregunta de salud. En medicina, como en tantos otros ámbitos, la cuestión es cómo lidiar con la frustrante ley de Sturgeon. (más…)

La hora del cannabis

La hora del cannabis

Sobre el auge de la investigación con una planta prohibida y el impulso legalizador

La planta Cannabis sativa, de la que se obtiene la marihuana, se cultiva en prácticamente todos los países. Desde tiempos inmemoriales, se ha utilizado como fibra textil, para extraer aceite y como planta medicinal y psicotrópica. La prohibición de la marihuana a principios del siglo XX en buena parte del mundo, la ha convertido en la droga ilegal más consumida. Un siglo después, asistimos a una corriente inversa de despenalización impulsada por la legalización del uso medicinal del cannabis, a la que se han sumado en pocos años una treintena de países, incluyendo Alemania, Italia, Argentina, Canadá y Reino Unido, aparte de más de la mitad de los estados de EE UU. La legalización del cannabis medicinal se vislumbra como el principio de una legalización de su uso recreativo, un paso que de momento solo han dado Uruguay en 2013 y Canadá en 2018. Esta decisión de Canadá (el único país del G7 que la ha tomado) ha abierto un debate internacional sobre el fin de la prohibición. Así, mientras la ONU se ha posicionado en contra, en el Reino Unido se prevé que en 5 o 10 años se produzca la legalización completa. (más…)

Digamos “en ratones”

Digamos “en ratones”

Sobre el efecto revulsivo de la etiqueta #justsayinmice en la información biomédica

Muchas informaciones sobre estudios biomédicos olvidan el pequeño detalle de señalar que han sido realizados en ratones u otros animales de experimentación. Ciertamente, algunas sí lo dicen, pero en una parte tan poco relevante del texto que es como si no lo dijeran. Y el malentendido ya está creado, pues mucha gente no llega a leer el texto completo y, en todo caso, el mensaje escueto que recircula por las redes omite este importante matiz. Parece una perogrullada, pero los ratones no son humanos y los resultados de los estudios en animales de experimentación no pueden trasladarse sin más a las personas. Lo que ocurre en un ratón no tiene por qué ocurrir en el organismo humano y, además, suelen pasar bastantes años hasta que esto se comprueba, si es que se llega a hacer. Bastaría añadir la coletilla “en ratones” a muchos titulares para evitar este grave error que genera tanta confusión y socava la confianza en la ciencia y el periodismo científico. (más…)