Investigar con datos personales

Sobre el uso de datos médicos en investigación y otros fines menos altruistas

El debate mediático sobre la protección de datos personales apenas acaba de comenzar, pero pronto llegará al ámbito de la salud. La preocupación está despuntando por la invasión de anuncios personalizados en internet que revelan un tráfico de datos sobre nuestros intereses de compra. La gente es cada vez más consciente de que no hay servicios gratis, sino que los paga con sus datos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) calcula que el valor medio anual de los datos personales en Facebook es de cinco dólares para los usuarios europeos y de 10 dólares para los de EE UU y Canadá. El perfil de un usuario que busca un seguro es mucho más caro y el de quien busca una hipoteca todavía mucho más. Una encuesta realizada por la consultora KPMG entre consumidores de 24 países revela que la mitad aceptaría productos gratis o rebajados a cambio de menos privacidad. Así, por ejemplo, la mayoría aceptaría instalar en su coche un aparato para supervisar su conducción a cambio de una rebaja en el precio del seguro. Pero, ¿consentiría un trueque similar con sus datos médicos? La encuesta no lo pregunta, pero sí confirma que los datos médicos están entre los que la gente está menos dispuesta a compartir. (más…)

La evidencia es un grado

Sobre las pruebas científicas, los grados de certeza y la toma de decisiones de salud

La experiencia puede ser un grado en muchas situaciones y circunstancias, pero en biomedicina lo que sí que es un grado es la evidencia, o mejor dicho, la calidad de la evidencia. La expresión en español (un calco del inglés quality of evidence) no es demasiado afortunada, aunque también se emplean los términos nivel de certeza o confianza, que parecen más claros. De lo que se trata es de disponer de un sistema objetivo y consensuado que permita jerarquizar las evidencias o pruebas científicas disponibles sobre los efectos de las intervenciones sanitarias (tratamientos de todo tipo, pruebas diagnósticas, etc.). Y de utilizar esta jerarquía para ayudar a tomar decisiones que afectan a la salud individual y colectiva. (más…)

Interdisciplinas y nuevas ciencias

Sobre los objetos de estudio científico a lo largo de la historia

¿Por qué tenemos una ciencia para el estudio de la luz, la óptica, y no la tenemos para el estudio de las sombras? ¿Por qué hay una ciencia de la materia, la física, y no hay otra dedicada a las formas? ¿Por qué y desde cuándo dividimos las ciencias en humanas, sociales y naturales? ¿Por qué no clasificamos las áreas de conocimiento en ciencias de lo visible y de lo invisible? ¿O en ciencias terrenales, celestiales y de lo que se sitúa entre el cielo y la tierra? Preguntas como estas no tienen una respuesta sencilla y homogénea, como advierte la eminente historiadora de la ciencia Lorraine Daston en su librito Breve historia de la atención científica. La ciencia ha ido seleccionando sus objetos de estudio no tanto de forma caprichosa, que también, sino sobre todo como resultado de las ideas, los problemas y los intereses de cada época histórica. (más…)

El cuento del superchocolate

Sobre la perturbadora mitificación de los alimentos elaborados con cacao

La proliferación de investigaciones sobre los efectos beneficiosos del chocolate para la salud no es nada sorprendente, y todavía lo es menos que sus resultados se difundan de inmediato. El chocolate es un alimento muy apreciado y placentero, que tiene una historia fantástica y representa un negocio de 45.000 millones de euros anuales para la industria alimentaria, encabezada por la Big Chocolate. Por todo eso, es también un destacado objeto de estudio nutricional y de interés popular. A los consumidores y productores les encanta leer que la ciencia ha descubierto que reduce la hipertensión arterial, previene el cáncer, detiene el estrés y nos hace más inteligentes. Sí, todo esto y mucho más se ha dicho de este “alimento de los dioses”, como lo denominó Linneo. Pero hay algo extraño, equivocado y perturbador en poner el foco de estudio en un alimento aislado y en realizar más y más investigaciones que, por sus limitaciones metodológicas, permiten ofrecer titulares simplistas pero aportan conclusiones muy poco sólidas. (más…)

¿Cómo lo sabes?

Sobre el motor del conocimiento médico y la implicación de pacientes y médicos

Se habla mucho de involucrar a los pacientes en la toma de decisiones sobre su salud. De que hay que dejar atrás el viejo paternalismo y de que los enfermos, si quieren, deben colaborar con su médico para elegir el tratamiento más adecuado. Se habla, en fin, de que el paciente ha de ser el centro de la investigación y de la asistencia, pues está claro que todavía no lo es. Pero, ¿cómo hacerlo? ¿cómo vencer las inercias, las resistencias, los intereses creados? (más…)

Escoger las cerezas

Sobre el cherry picking o la selección oportunista de estudios médicos y evidencias

 

La calidad de la fruta puede ser muy distinta dependiendo de si la selecciona el vendedor o el comprador. Cuando el cliente puede escoger las cerezas (o cualquier otra fruta), tiende a elegir las más sanas y apetecibles. La expresión inglesa cherry picking se basa precisamente en esta analogía con la selección de fruta y designa toda una forma torticera y manipuladora de argumentar. Para cargarnos de razón y defender nuestra opinión, podemos elegir los ejemplos, hechos y datos que mejor se ajusten a nuestra posición, ignorando todos aquellos que la contradigan. Pero esta no es una manera apropiada de razonar cuando lo que se persigue es la verdad o al menos la verosimilitud. En lógica, esta forma falaz de argumentar se denomina falacia de evidencia incompleta o por supresión de pruebas. Y en el ámbito de la salud, cuando se invocan estudios científicos para respaldar una opinión o intervención, este tipo de razonamiento erróneo es demasiado habitual. (más…)