Consultas para desmitificar

Sobre la tarea médica de desmontar los mitos relacionados con la salud

Que si la comida orgánica es más nutritiva, que si la vitamina C previene el catarro, que si necesitamos ocho horas para dormir bien, que si mezclar bebidas alcohólicas emborracha más, que si sólo usamos el 10% de nuestro cerebro, que si el estrés produce cáncer… La medicina es un terreno bien abonado para la mitología y el pensamiento mágico. Es verdad que en sus orígenes el arte de curar tenía elementos comunes con la magia, pero eso quedó atrás hace siglos. Con el actual prestigio social de la medicina y la ciencia pervivan, lo sorprendente es que haya tantas ideas sobre la salud y la enfermedad que no soportan el más mínimo análisis científico.

Continue Reading →

Mis libros médicos preferidos

Sobre los textos de medicina que más me han enseñado y estimulado

Estudiar la carrera de medicina te obliga a leer y asimilar miles de páginas sobre diferentes disciplinas preclínicas y clínicas. Y eso es sólo el principio: lo más exigente empieza después, porque la dedicación a la medicina exige una actualización permanente que no tiene parangón con ninguna otra profesión, como decía Richard Smith en una entrevista que le hice hace una década, cuando era director del British Medical Journal. Continue Reading →

Dinámicas de la creatividad

Sobre los mitos de la personalidad creativa y la dificultad de estudiarla científicamente

Albert Einstein decía que si un científico no había hecho alguna gran aportación a la ciencia antes de cumplir los 30 años ya no la haría nunca. Él publicó su teoría de la relatividad especial cuando contaba 26 años y era un joven físico desconocido que trabajaba en la Oficina de Patentes de Berna. Igualmente, otros destacados físicos de principios del siglo XX, como Werner Heisemberg, Paul Dirac o Wolfgang Pauli, hicieron sus grandes contribuciones cuando eran unos veinteañeros. Pero la imagen romántica del genio científico juvenil, ya ciertamente erosionada por el paso del tiempo y la creciente complejidad de la ciencia, se ha desmoronado con un estudio sobre la dinámica de la creatividad en los premios Nobel. Continue Reading →

El efecto puzle

Sobre la miopía intelectual y la tendencia a tomar la parte por el todo

Tomadas de una en una, las piezas de un puzle gigante dicen más bien poco de la imagen global. En muchos casos, por esa tendencia irrefrenable a ver o querer ver lo que ya conocemos de antemano, nos podemos hacer una idea equivocada. Y es que la información del conjunto que aporta una sola pieza depende del tamaño de la imagen, de la novedad y de la complejidad de la escena, así como de las piezas previamente encajadas. Esto es algo que se tiene bien presente al hacer un puzle, pero en cambio se olvida a menudo en otras actividades complejas, ya sea la información, la ciencia o la medicina. Continue Reading →

Erre que erre

Sobre la habilidad para aprender de los errores

Los errores son una buena escuela; casi podría decirse que la única, pues todo lo que se aprende, desde hablar a amar, se hace corrigiendo, puliendo, acotando errores. Es ley de vida en el reino animal (las plantas no yerran porque no se mueven, porque no tienen cerebro, un invento de la evolución que surgió precisamente para dirigir el movimiento): cada individuo debe aprender casi todo por el método del ensayo y el error, si es que hay una segunda oportunidad. Los maestros, los libros, las enseñanzas de los otros sirven en la medida en que estimulan a buscar y a aprender de los errores. “El hombre yerra mientras busca algo”, decía Goethe en su Fausto, y seguramente por eso sostenía que los errores del hombre le hacen particularmente amable. Claro está que no todos los errores son iguales, que los hay mayúsculos y minúsculos, y que todos tienen una dimensión ética en la medida en que afectan a los demás. Pero no se trata de hacer aquí una taxonomía del error, sino sólo un apunte escéptico sobre las razones de la diferente habilidad de unas personas y otras para aprender de los propios errores. Continue Reading →

Lógico y analógico

Sobre la cohabitación del pensamiento mágico y el científico

La lógica es sin duda un gran invento del cerebro humano, quizá el gran invento. Es el gran artefacto civilizador, el que nos ha traído donde estamos, el que nos ha permitido pensar científicamente y desarrollar la tecnología. Pero su naturaleza no natural, como diría Lewis Wolpert (The Unnatural Nature of Science), hace que el pensamiento lógico o racional le resulte extraño y difícil a mucha gente. Las reglas de la lógica, las deducciones lógicas, no son naturales, sino que requieren un aprendizaje y un entrenamiento. Y a pesar de todo, son lentas, demasiado lentas. En cambio, el pensamiento mágico o analógico está profundamente arraigado en nuestro cerebro y es el primero que aflora para ofrecer una explicación instantánea sobre la razón de ser de cualquier suceso o fenómeno cotidiano, incluso en las personas con una cierta formación. A pesar del prestigio incuestionable de la ciencia, el pensamiento analógico dispara más rápido, y este hecho no debiera ignorarse. Continue Reading →