Sin palabras, no hay matemáticas que valgan

Sobre lo mucho, lo poco y las limitaciones del pensamiento anumérico

En el mundo hay muy pocos idiomas que carezcan de palabras para los números. Estas lenguas anuméricas se pueden contar con los dedos de una mano, aunque resultaría imposible hacerlo en una de esas lenguas, ya que no tienen palabras para decir “uno”, “dos”, “tres”… ¿Acaso los hablantes de esas lenguas no saben hacer las sumas o restas más sencillas? ¿Cómo se las apañan entonces? Continue Reading →

Entusiamo por el ‘screening’

Sobre las abstrusas estadísticas del cribado del cáncer y la confusión que crean

Las estadísticas médicas son complicadas, pero constituyen el núcleo mismo de la investigación con trascendencia clínica. Por eso, aunque la pregunta pueda parecer impropia o hasta ofensiva, cabe plantearse: ¿realmente comprenden los médicos las estadísticas y concretamente las que se refieren al screening? Continue Reading →

Desigualdades sexuales

Sobre la supuesta disparidad de aptitudes entre hombres y mujeres para la medicina y otras profesiones

Las cuestiones sobre la igualdad sexual están sobrecargas de prejuicios y son de lo más pantanosas. ¿Por qué hay más hombres o mujeres en determinadas profesiones? ¿Están igualmente dotados unos y otras para las matemáticas o el ejercicio de la medicina? ¿Existe alguna predisposición biológica? El debate puede ser muy entretenido en una conversación distendida, pero también muy virulento cuando entran en juego cuestiones laborales o se invocan argumentos científicos. ¿Dónde está la neutralidad y la objetividad en estos temas? Los llamados estudios de género están en auge, pero sus conclusiones tienen siempre un aura de provisionalidad ante los vertiginosos cambios sociales y la creciente feminización de prácticamente todos los estudios y profesiones, incluidas las típicamente masculinas como las altas finanzas o el ejército. Continue Reading →

El punto ‘p’

Sobre los hallazgos significativos, la naturaleza, el azar y la arbitrariedad

Entre bromas y veras, Voltaire decía que el trabajo de un médico es entretener al paciente mientras la naturaleza sigue su curso y cura la enfermedad. Los médicos más responsables saben que, en no pocos casos, Voltaire tiene razón, y que la buena evolución de algunas dolencias no se debe tanto a la intervención médica como a la evolución natural de la enfermedad. Un catarro, por ejemplo, dura una semana con tratamiento y siete días sin tomar remedio alguno, y con algunos procesos más graves ocurre algo parecido. En medicina es esencial determinar la eficacia de las intervenciones, y para ello hay que dilucidar si los efectos observados pueden atribuirse al tratamiento en cuestión o son obra de la naturaleza y el azar. Tarde o temprano la medicina acaba topándose con el azar y la causalidad, ese peliagudo asunto filosófico que los médicos pretender controlar con la estadística. ¿Qué probabilidad hay entonces de que un efecto observado sea obra del azar? La respuesta está en la p. Continue Reading →

Incertidumbre

Sobre el pensamiento estadístico y la interpretación del riesgo

Los números parecen no encajar en nuestra vida cotidiana. Desde niños se nos ha grabado a fuego que dos y dos son cuatro y que la ciencia de los números es una ciencia exacta. Pero la vida no es una ciencia ni mucho menos exacta, y cuando hay que decidir si es más seguro ir en coche o en avión, o si hay que vacunarse o no frente a una infección, tanto a nivel individual como colectivo, hay que echar mano del cálculo probabilístico. Para conocer los riesgos del mundo moderno y poder tomar decisiones informadas hay que tener una mínima capacidad de razonamiento probabilístico. Sin embargo, en la escuela no se enseñan las matemáticas de la incertidumbre sino las de la certeza. Y así nos va. Continue Reading →

Relativizar

Sobre el abuso de los valores relativos y su capacidad de distorsión

Los valores relativos pueden ser muy espectaculares en medicina, sobre todo cuando se utilizan para comunicar riesgos o para ilustrar la bondad de algún tratamiento o intervención sanitaria. Pero no es lo mismo un aumento del riesgo de muerte del 100% cuando el riesgo absoluto es de 1 por cada 100 personas que cuando es de 1 por 100.000. Afirmar que un tratamiento reduce un 50% la mortalidad por una enfermedad o que un programa de cribado reduce un 25% la mortalidad por un tumor puede dar a entender que esa medida es muy eficaz. Sin embargo, cuando el número de personas que se benefician de estos procedimientos es escaso, los valores relativos resultan equívocos si no van acompañados de los correspondientes valores absolutos. Continue Reading →