Archive | febrero, 2009

Mirada científica

Sobre el interés y la valoración social de la ciencia y la medicina

La ciencia es cada vez más la lupa con la que miramos el mundo. Es cierto que el analfabetismo científico es todavía importante, incluso en gruesas capas de las sociedades desarrolladas, pero parece ir retrocediendo. Por lo que respecta a España, crece el interés social por la ciencia y crece el nivel de formación. Esta tendencia ha sido corroborada por la cuarta encuesta bienal sobre percepción social de la ciencia y la tecnología realizada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y dada a conocer recientemente. Si en la encuesta de 2006, el deporte era el tema informativo que más interesaba a los españoles, ¿saben cuál es en la de 2008? Mientras el interés por el deporte ha bajado del 30,0% al 26,1%, el interés por los temas de medicina y salud ha subido del 26,4% al 28%. Este interés no hay que tomárselo al pie de la letra, está claro; porque, ¿puede acaso un programa de ciencia competir con un gran evento deportivo televisado? Hay tiempo para todo, es cierto, y hasta es posible mirar un partido de tenis o de fútbol con ojos de científico. Continue Reading →

Cerebro y naturaleza

Sobre la llamada del medio natural y los estímulos de la gran ciudad

Al parecer, el cerebro humano tiene especial debilidad por la naturaleza. Para funcionar correctamente, parece necesitar cierto contacto con el medio natural, ya que si falta este contacto se resienten la capacidad cognitiva y hasta la salud. Esta idea de que necesitamos la naturaleza como refresco mental y tónico para el cuerpo, está fuertemente asumida en el mundo occidental, urbanizado en extremo y afectado por una acusada nostalgia de la naturaleza. ¿Por qué si no han tenido tanto éxito los vehículos todoterreno entre los urbanitas? La ciudad puede verse como un infierno de cemento, ruido, tráfico y violencia que nos deshumaniza y enferma, y por eso nos hace falta de tanto en tanto una inmersión en la naturaleza. Esta creencia, que parece no necesitar demostración, tiene sentido incluso desde una perspectiva evolucionista –el filtro por el que han de pasarse hoy todas las ideas relacionadas con la biología, y más en este año Darwin–, pues si el cerebro se ha modelado en un entorno natural, es allí donde supuestamente debe de estar más a gusto y desplegar mejor sus facultades. No es de extrañar, por tanto, que cualquier estudio que muestre los efectos negativos de un ambiente artificial sea hoy bien recibido. Continue Reading →

Conectoma

Sobre el mapa visual de todas las conexiones del cerebro humano

Somos nuestras conexiones neuronales. Esta idea, esbozada entre otros por Joseph LeDoux en su libro Synaptic Self: How Our Brains Become Who We Are (2002), va filtrándose poco a poco desde los neurocientíficos a la ciudadanía, extendiéndose como una mancha de tinta en un papel secante e impregnando el acervo de conocimientos sobre la naturaleza humana. Cada vez está más claro que todos nuestros actos, pensamientos, emociones, deseos y recuerdos empiezan y acaban en esa maraña celular encerrada en el cráneo. Y parece, por tanto, que nuestra identidad no es sino esa red de neuronas interconectadas que forman nuestro cerebro. Pero por más que ha progresado la neurociencia, el cerebro sigue siendo en muchos sentidos una caja negra. Hoy por hoy no tenemos un mapa detallado de la circuitería cerebral, algo comparable al esquema de conexiones de cualquier aparato electrónico. Tenemos el genoma humano, pero nos falta el conectoma del cerebro humano. Continue Reading →

Más es menos

Sobre la revolución de la desinformación y sus mecanismos

A mayor información, menor conocimiento. Esta paradójica afirmación puede ser una buena máxima para ilustrar lo que pasa con algunas cuestiones innecesariamente candentes en nuestros días, desde el cambio climático inducido por el hombre a la evolución darwinista. Con todas las pruebas científicas acumuladas, con todas la opiniones vertidas por las autoridades en la materia, ¿cómo puede ser que todavía mucha gente no crea en la evolución de las especies por selección natural o que la acción del hombre favorece el cambio climático? Una explicación podría ser la actual sobreabundancia de datos: la introducción interesada de ciertas dudas obliga a rebatirlas con nuevas explicaciones y más datos, en una espiral informativa sin freno que crea una auténtica ceremonia de la confusión. Si hay polémica, piensan muchos, será porque no está clara la cuestión. Y así, lo que está fuera de dudas para los expertos en la materia, acaba siendo un pozo de ignorancia para la sociedad. Continue Reading →