Archive | marzo, 2007

Números médicos

Sobre la bioestadística y la investigación operativa en medicina

A pesar del cúmulo de problemas que afectan a la profesión médica, desde la pérdida de prestigio y poder económico hasta el cansancio crónico por las condiciones de trabajo, la medicina sigue siendo una de las profesiones mejor valoradas socialmente. Puede que algunas series televisivas de amplia difusión en los últimos años tengan algo que ver con este momento dulce que viven las vocaciones médicas, pero lo cierto es que la medicina es una de las carreras más solicitadas por los estudiantes universitarios. En el extremo opuesto están las carreras clásicas de ciencias, y especialmente la de matemáticas o ciencias exactas, como se la llamaba antes, que sigue perdiendo fuelle entre las preferencias de los estudiantes al acabar la selectividad. Quizá una serie televisiva sobre los matemáticos y las matemáticas ayudaría a despertar vocaciones, a perder el miedo a esta ciencia y a aprender a valorar la utilidad práctica que tienen los números y las estadísticas en muchas facetas de la vida. Hasta una actividad tan aparentemente alejada de las matemáticas como es la política, a la postre también es –o debería ser– una cuestión de números.  Aunque está claro que la medicina descansa sobre muchas otras patas, las matemáticas y sobre todo la bioestadística tienen una importancia indiscutible para establecer evidencias o pruebas científicas sobre las que sustentar la práctica clínica. Nadie discute ya que la contribución de los estadísticos resulta imprescindible para mejorar la calidad de los ensayos clínicos y otros estudios que sustentan los avances de la biomedicina y la clínica. Continue Reading →

Tbc

Sobre el control de la epidemia mundial de tuberculosis

Un día tiene 86.400 segundos y un año nada menos que 31.536.000. Pues bien, aproximadamente este es el número de nuevas infecciones tuberculosas que se producen anualmente en el mundo. Se calcula, asimismo, que actualmente puede haber unos 2.000 millones de personas vivas que han sido infectadas por el Mycobacterium tuberculosis, es decir casi un tercio de la población mundial. Por suerte, sólo un 8% de las personas infectadas desarrolla la enfermedad, porque en los demás casos el sistema inmunológico mantiene a raya a este bacilo. Con todo, el número de casos de tuberculosis (personas infectadas que necesitan tratamiento) supera los 8,7 millones, la mayoría de ellos localizados en Asia y África. Todas estas cifras, obviamente, son estimaciones, pues se considera que sólo se detectan aproximadamente seis de cada 10 casos de la enfermedad. El último Informe Mundial sobre el Control de la Tuberculosis, publicado el 22 de marzo de 2007 por la OMS, refleja que por primera vez se ha estabilizado esta epidemia que azota al ser humano desde hace unos 15.000 o 20.000 años: el porcentaje de afectados se ha mantenido constante de 2004 a 2005, aunque el número de casos ha aumentado ligeramente por el aumento de población. A pesar de este dato, la epidemia está muy lejos de ser controlada, ni siquiera en los países desarrollados como España, donde aparecen unos 12.000 casos nuevos de la enfermedad cada año. Continue Reading →

Infartos de quirófano

Sobre los eventos cardiovasculres perioperatorios y su prevención

Los éxitos de la cirugía han llenado los quirófanos de todo el mundo de pacientes que esperan mejorar sus expectativas y calidad de vida gracias al bisturí. Las famosas y criticadas listas de espera quirúrgicas que hay en muchos países son, en parte, un efecto indeseado del éxito terapéutico de la cirugía. En todo el mundo se operan cada año unos 100 millones de personas, y la demanda de cirugía no deja de crecer, ya sea para extirpar un cáncer, para sustituir una cadera destrozada por una prótesis o para tratar toda una larga lista de problemas médicos. El 5% de todas estas intervenciones se realizan directamente sobre el corazón, pero el 95% restante también pueden afectar indirectamente a este órgano. Y es que muchas personas sometidas a cirugía no cardiaca sufren un infarto u otro evento cardiovascular (muerte súbita, ictus, parada cardiaca) justo después de la cirugía y relacionado con ella; además, es muy probable que este número esté aumentando, ya que cada vez se operan más personas mayores y con mayor riesgo cardiovascular. Lo más inquietante de la situación es que más de la mitad de estos infartos no dan síntomas, pues los pacientes reciben analgésicos que bloquean el dolor. Y a esta inquietud hay que añadir otros dos motivos de preocupación: se desconocen con precisión el porcentaje de infartos perioperatorios y las posibilidades reales de prevenir estos y otros eventos cardiovasculares.

No obstante ya se están dando algunos pasos para espantar estas preocupaciones y poner freno a los infartos relacionados con la cirugía. Una reciente revisión publicada en el Canadian Medical Association Journal [CMAJ. 2005 Sep 13;173(6):627-34] y realizada por el cardiólogo Philip Devereaux, de la Universidad de McMaster, en Ontario (Canadá), estimaba que cada año aproximadamente entre 500.000 y 900.000 pacientes operados sufren un evento cardiovascular perioperatorio; estas complicaciones cardiovasculares, además de prolongar las hospitalizaciones una media de 11 días, elevan el riesgo de muerte o de tener un nuevo infarto en los dos años siguientes. Para evaluar con mayor precisión el riesgo de sufrir una de estas complicaciones, el propio Devereaux está dirigiendo un estudio prospectivo de cohortes (Vascular events in noncardiac surgery patIents cOhort evaluatioN o VISION). De momento, el estudio piloto del VISION muestra que un 5%-8% de pacientes padecen un evento cardiovascular relacionado con la cirugía. La cuestión que hay ahora planteada es cómo se deben diagnosticar estos infartos y si es posible prevenirlos. Con la idea de resolver esta duda clínica, se ha iniciado un gran ensayo clínico (PeriOperative ISquemic Evaluation study o POISE) para evaluar la eficacia preventiva del tratamiento con betabloqueantes en los pacientes sometidos a cirugía no cardiaca, del que el mismo Devereaux es su investigador principal y el español Pablo Alonso Coello, del Centro Cochrane Iberoamericano, el coordinador nacional. El tiempo dirá si realmente es posible evitar tantos infartos de quirófano.

Barreras idiomáticas

Sobre el desconocimiento de la lengua como riesgo para la salud

Algo tan intangible como es la lengua, el conocimiento de un idioma, puede representar un riesgo para la salud. ¿Acaso no tienen que ver muchos accidentes laborales y de otro tipo con las dificultades de las personas para entender las alertas y advertencias de seguridad? ¿No es cierto también que esa falta de comprensión lingüística puede impedir el acceso a información clave para la prevención de enfermedades o para recibir cuidados de salud de calidad? ¿Y que, en general, las barreras culturales y lingüísticas entre médicos y pacientes comportan una peor atención sanitaria? Probablemente todo esto sea cierto, aunque hace falta conocer con precisión la magnitud del problema. Continue Reading →

Lecciones suplementarias

Sobre el ascenso y la caída de los suplementos antioxidantes

Los suplementos vitamínicos y especialmente los antioxidantes (vitamina A, betacaroteno y vitamina E)  han gozado de un aura de salud envidiable. El mensaje dominante en las dos últimas décadas, avalado por estudios observacionales y algún ensayo, era que los suplementos antioxidantes podían ayudar a prolongar la vida y prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares. Pero los tiempos han cambiado y, aunque todavía proliferan mensajes de apoyo, las pruebas acumuladas van desdibujando los supuestos superpoderes de estos suplementos y dibujando un panorama bien distinto. Estos complementos dietéticos, consumidos por un 10-20% de la población de Europa y EE UU, no sólo no parecen atesorar las virtudes preventivas que se les atribuían sino que incluso pueden resultar nocivos para la salud. Continue Reading →