Archive | noviembre, 2001

El perejil macedonio

Sobre el albur hipertextual o el mariposeo de flor en flor por internet

Cuando uno empieza a tirar del hilo de una palabra en internet no sabe dónde puede acabar. Algunos han recurrido a la metáfora del hilo de Ariadna para representar el éxito de una empresa tan dificultosa como es localizar algo raro en el laberinto de internet. Pero con los modernos buscadores como Google esto es cada vez más sencillo y eficaz. Lo auténticamente estimulante es adentrarse en el laberinto. Antes, en la prehistoria de internet de hace tan solo un lustro, recuerdo que había buscadores con un botón que te dirigía a un sitio cualquiera elegido al azar. Era una forma de viajar por carreteras secundarias y desviarse a veces por caminos locales hacia zonas oscuras y poco transitadas de la red. Pero esto también es posible tirando alegre o ávidamente del hilo de una palabra. En cierto modo, un viaje de este tipo por la red es una metáfora de la asociación de ideas que se produce en nuestra conciencia, y el buscador resulta ser una herramienta idónea para darle estímulo y distracción. Pues bien, eso es lo que me ha pasado a mí con el perejil, que entré a buscarlo para aliñar un guiso sobre el cerebro y la cocina, y me he enredado con un lío de macedonios, moros y caballos. Continue Reading →

El color de la bata blanca

Sobre el consentimiento de los médicos de EE UU hacia la pena de muerte

Hay cosas que es mejor decirlas sin rodeos ni prólogos, como ésta: cuatro de cada 10 médicos de EE UU estaría dispuesto a colaborar en la ejecución de un condenado a muerte con una inyección letal. Hay que decir también que este dato no nos lo ha dejado la marea de ideas y fanatismos provocada por el 11 de septiembre, sino una encuesta realizada con anterioridad, con lo cual mejor no pensar cuál habría sido el resultado de un sondeo ahora mismo. “Ningún novelista puede imaginar algo más terrible que la verdad. Se ha visto recientemente. Ningún director de Hollywood podía imaginar lo de las Torres Gemelas”, dice Humberto Eco en una entrevista en El País. Y es cierto: nadie, al menos por estos pagos, podía imaginar un dato tan preocupante como el que nos depara esta encuesta recogida en el último número de los Annals of Internal Medicine con el título de “Physicians’ Willingness To Participate in the Process of Lethal Injection for Capital Punishment”. Ya se sabía, según refieren los autores del trabajo, que los médicos son indulgentes con los colegas de prisiones que participan en la ejecución de una pena de muerte, pero hasta la fecha se desconocía cuál era la disposición personal a administrar una inyección mortal a un preso. Ahora ya conocemos con cierto detalle cuál es la relación de una buena proporción de médicos de EE UU con la muerte que dictan las leyes. Y francamente, los detalles de la encuesta resultan tan espeluznantes como los de la administración de una inyección letal. Continue Reading →

Campanas de arsénico

Sobre la doble cara del arsénico y los cócteles de brebajes energéticos

En su “Llanto por Ignacio Sánchez Mejías”, Federico García Lorca va desgranando una letanía de versos que lloran la muerte del torero y en uno de ellos dice: “Las campanas de arsénico y el humo”. Más allá del sonido de la muerte, del repique de la tragedia o del irrumpir imprevisto de la desgracia, estas “campanas de arsénico” consiguen al menos otros dos afortunados efectos evocadores: el de la dureza y el frío brillo de los metales (el arsénico es un metaloide) y el de la actitud macho y viril del torero, pues arsénico es una palabra que procede del griego arsenikon que significa masculino. Viene este preámbulo literario a cuento del inmenso volumen de literatura, no sólo negra sino también médica y científica, que ha producido este elemento del que se conocen desde hace milenios algunos compuestos de extraordinaria toxicidad. Pero el arsénico no es sólo la imagen por antonomasia del veneno mortal, sino que tiene también una larga tradición como medicina desde los tiempos de los hipocráticos, habiéndose utilizado en enfermedades como la sífilis, la malaria o la psoriasis, y, más recientemente, contra la leucemia mieloide crónica. Continue Reading →

Framingham 3.0

Sobre la tercera fase del estudio de Framingham y sus lecturas global y local

Los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de EE UU anunciaron ayer el comienzo de la tercera fase del Estudio Framingham del Corazón, para la que se van a reclutar unos 3.500 nietos de los voluntarios que iniciaron el estudio en 1948. Para epidemiológos, cardiólogos, preventivistas y casi para cualquier médico, el Framingham Heart Study (FHS) no necesita presentación. Framingham es una de las ciudades de referencia en cardiología, como lo es Ciudad de Cabo en cirugía cardiaca, pero es además una ciudad con corazón, como decía el editorial de una revista hace un par de años: “Framingham: a town with heart”. [Geriatrics 1999 Apr;54(4):3-4]. Lo primero se justifica por las aportaciones de este estudio al esclarecimiento del origen de las enfermedades cardiovasculares, con hallazgos tan fundamentales como que el tabaquismo (en 1960), la colesterolemia y la tensión elevadas (1961), la obesidad (1967) o la menopausia (1976) aumentan el riesgo de infarto, mientras que colesterol HDL reduce el riesgo de muerte (1987), hitos todos ellos que los responsables del FHS glosan con todo detalle en su página web de Research Milestones; pero también por su contribución esencial a la actual noción de “factor de riesgo”, origen de muchas acertadas medidas preventivas a la vez que de la actual medicalización de la vida y de algún que otro exceso preventivista. En cuanto a lo segundo, la generosidad de los habitantes de esta pequeña ciudad próxima Boston, que fue seleccionada en 1948 porque haber participado en un estudio gubernamental previo sobre tuberculosis, no hay nada que añadir a lo que dice el director del FHS, Daniel Levy: “El estudio ha sido posible sólo por la dedicación de los participantes. Todos nuestros descubrimientos son su regalo al mundo”.

Pues bien, hora les toca el turno a los nietos de Framingham, que se van a sumar a sus padres y abuelos supervivientes para dar una tercera vuelta de tuerca al estudio del origen de las enfermedades cardiovasculares (también a otras patologías relacionadas con la edad) y especialmente a los aspectos genéticos, a la vez que ayudar a desarrollar nuevas medidas para prevenirlas, diagnosticarlas y tratarlas. Quedan muchas cuestiones sin aclarar sobre la susceptibilidad individual a los riesgos y sobre la existencia de factores protectores, entre otras, para las que esta tercera fase del Framingham, que es ya el mayor estudio epidemiológico longitudinal realizado nunca, pretende aportar alguna luz. Y es que, las estimaciones de riesgo derivadas del FHS son, sobre todo y en primer lugar, válidas para los habitantes de Framingham, pero no parecen serlo tanto para otros grupos de población. Otros estudios iniciados años después, como el de los Siete Países, el de Manresa o el Monica, apuntan que los factores de riesgo cardiovascular son universales, pero con matizaciones que exigen estudios con muestras de población local. Un interesante editorial que publica la Revista Española de Cardiología del 1 de octubre plantea así este problema: ¿Era necesario demostrar también en España que la colesterolemia y el tabaco son factores de riesgo cardiovascular? Lo que provoca esta oportuna y sagaz pregunta de los expertos en salud pública Fernando Rodríguez Artalejo y José Ramón Banegas es precisamente la “paradoja española” de que aun teniendo aquí unos factores de riesgo clásicos similares a los de otros países desarrollados las tasas de morbilidad y mortalidad cardiovascular españolas son mucho menores, lo que indica que el riesgo local no es tan alto como dicen los algoritmos derivados del FHS y que debe de haber otros factores, algunos de ellos protectores, que no se conocen todavía. Framingham nos traerá a buen seguro algunas respuestas, pero hacen falta además estudios propios que ayuden a dar una explicación más global a la vez que una lectura local y precisa de los factores de riesgo.

Gender-Based Medicine

Sobre la salud de los hombres y la emergente medicina basada en el género

Con casi una década de retraso respecto a las mujeres, los hombres tienen por fin su primer congreso médico sobre sus problemas específicos de salud. Del 2 al 4 de noviembre se celebra en Viena (Austria) el First World Congress on Men’s Health con ponencias tan sintomáticas de los nuevos tiempos como “Terapia de sustitución hormonal masculina”, “Andropausia: realidad y ficción”, “Imagen corporal y trastornos alimenticios en los hombres”, “Remodelando la identidad masculina”, “Osteoporosis, la nueva enfermedad de los hombres”, “El sueño y su significado médico para los hombres” o “El corazón de los hombres late de forma diferente”. Personajes relevantes como el virólogo Robert Gallo y el experto en e-health Alejandro Jadad avalan con sus ponencias el estudio y asistencia diferenciados de los problemas de salud de hombres y mujeres. Con el olfato que últimamente está demostrando por los temas de más rabiosa o paciente actualidad, el British Medical Journal (BMJ)ha brindado su apoyo al evento y dedica su último número a la salud de los hombres. Y lo hace con unos cuantos artículos y varios editoriales, entre ellos uno que se pregunta si los hombres -que tienen una esperanza de vida media siete años menor que la de las mujeres y unas mayores tasas de mortalidad en las 15 primeras causas de muerte- no estarán en peligro de extinción: The future of men and their health. Are men in danger of extinction? Continue Reading →