Archive | mayo, 2001

Discurso del método

Sobre el abandono del tabaquismo, los factores predictivos y otras especulaciones

Al hecho cotidiano de abandonar el tabaco se le ha echado mucha literatura, tanto médica como de la otra. Además de una jornada de reflexión, (el 31 de mayo es el día mundial sin tabaco), hay todo un discurso (literario y médico) del método para dejar de fumar. En internet, los fumadores que quieran dejar de serlo y los médicos dispuestos a colaborar en el intento tienen información y consejos más que de sobra para lograrlo. En la red menudean los portales especializados, como Stop-tabac.ch, Info-tabac, Dejardefumar.com.ar, Dejar-de-fumar.com o Dgdfumar.com; algunas guías prácticas de calidad contrastada, como la Guía del Surgeon General de EE UU: Usted puede dejar de fumar (en español), el documento Cómo dejar de fumar, de la American Cancer Society (también en español), o La guía práctica para dejar de fumar del Servicio Canario de Salud, y hasta argumentarios de distinto signo y poder de convicción, como 30 razones para dejar de fumar o Cinco mitos comunes sobre el abandono del tabaquismo. Uno de los aderezos literarios más comunes en estas páginas es la célebre frase de “fumar es fácil, yo lo he hecho cientos/miles de veces”, que según los casos se atribuye a Oscar Wilde (“cientos de veces”) o a Mark Twain (“miles de veces”). ¿Pero hasta qué punto se conocen la dificultad de esta empresa y los factores predictivos del éxito y el fracaso? Continue Reading →

Tabaco@salud

Sobre la consideración del tabaquismo en el discurso médico y su decurso

El tabaco, hace medio siglo, lo anunciaban los médicos. Parece mentira, pero la publicidad de los cigarrillos aparecían “batas blancas” para alentar el consumo con el doble reclamo de estatus social y salud. Mucho han cambiado las cosas desde entonces, tanto en los mensajes médicos como en la consideración social del tabaquismo. Hace unos días, sin ir más lejos, el director del British Medical Journal (BMJ) anunciaba la renuncia como profesor de periodismo médico en la Universidad de Nottingham tras haber aceptado dicha universidad unos 1.000 millones de pesetas de la tabaquera British American Tobacco (BTA) destinados a crear un centro internacional para el estudio de la responsabilidad social y corporativa. Una de las peculiaridades del caso es que la decisión de Richard Smith fue tomada tras consultar a los lectores del BMJ en internet. En la encuesta, que registró 1.075 respuestas entre el 4 y el 10 de mayo, un 84% de los lectores manifestó que la Universidad de Nottingham debería devolver el dinero y, si esto no ocurría, un 54% consideraba que Smith debía dimitir. En su carta de renuncia, que se publica en el último número del BMJ, el director comunica que daría marcha atrás encantado si la universidad devuelve el dinero. Las reacciones de los lectores al gesto de Smith, con unos expresivos “bravo” y “bien hecho”, son un buen indicio de cuál es actualmente el discurso médico dominante sobre el tabaco y su industria.

El punto de inflexión de la postura médica sobre el tabaquismo se produjo en 1964, cuando el Surgeon General de EE UU anunció que fumar podía causar cáncer y entrañaba otros graves riesgos para la salud. La evidencia científica acumulada (en PubMed hay más de 79.000 referencias para smoking) ha convertido al hábito de fumar en el enemigo número uno de la salud. El mensaje médico universal se puede resumir en esta frase del director general de Salud Pública de EE UU: “Dejar de fumar representa el paso más importante que los fumadores pueden dar para vivir más tiempo y mejorar la calidad de sus vidas”. Pero el abandono del tabaquismo no es tan fácil, no sólo porque es una adicción sino porque además concurren otras fuerzas y condicionantes de la conducta, desde los puramente económicos hasta los que agitan las banderas de la libertad y la rebeldía u otros resortes que impulsa la publicidad con gran despliegue de medios e imaginación. Planteadas las cosas (fumar o no fumar) en clave de confrontación, los excesos de la beligerancia antitabáquica pueden ser inútiles o contraproducentes: recordemos el impacto del caso Elphick (el fumador británico que murió por un infarto en 1993 sin recibir la debida asistencia) o reflexionemos sobre los la pertinencia de dar el salto que acaba de dar la UE al autorizar que en las cajetillas de tabaco ponga “Fumar mata”. Los efectos del tabaquismo sobre la salud parecen ya tan evidentes y unánimemente aceptados, que buena parte de las investigaciones y discusiones actuales se centran en las causas del hábito y cómo combatirlo.

Todo esto y mucho más está en la red: en internet hay más de un millón de páginas sobre el tabaco y el hábito de fumar, algunas de ellas muy esclarecedoras como las de la organización ASH (Action on Smoking and Health), las de los CDC sobre el tabaco, las de Smoking Cessation o las de la American Cancer Society. También hay, obviamente, otros puntos de vista. Aunque, si entramos en el sitio de la BTA resulta que esta tabaquera también parece dedicarse a promocionar la salud, pues según dice gasta al año 8.000 millones de pesetas en medio ambiente, salud y seguridad. ¿Es esto una argucia propagandística o una variante del pensamiento único? Si no supiéramos en qué año vivimos, pues igual nos lo creíamos. Pero, ay, estamos en 2001 y esto es internet.

Press connection

Sobre la conexión entre investigación, comunicados de prensa y eco en los medios

La información de salud crece y crece. Cada día, en los medios de comunicación tradicionales y en internet se incluyen más y más noticias médicas, con la premisa de que la salud vende. Muchas de estas noticias son de rigurosa actualidad científica, pues acaban de ver la luz en revistas de reconocido prestigio. Aunque el fenómeno viene de atrás (el fax fue el paso previo), internet lo ha magnificado hasta lo increíble al facilitar la comunicación entre dos corrientes de información que antes apenas tenían contactos: los investigadores y los papers que generan, por un lado, y los medio que los difunden y los convierten en noticia, por otro. Sin entrar por ahora en la calidad de esta información, hay de entrada un fenómeno que llama la atención del observador: la uniformidad del discurso, tanto en lo que respecta a las fuentes informantes como a los mensajes que se difunden. ¿Por qué los medios se hacen eco generalizado y preferente de los estudios de ciertas revistas o instituciones? ¿Por qué el mensaje es, a menudo, tan uniforme? Quizá debe de ser éste un aspecto más de lo que se llama globalización, una faceta de la sociedad de la información, una consecuencia de la aldea global que nos ha traído internet. Sin duda, pero el fenómeno tiene explicaciones más directas y sencillas. Continue Reading →

Gratis total

Sobre las profecías, realidades y espejismos de la gratuidad de los contenidos

Atención, sentencia: “En los próximos dos años, las publicaciones médicas más importantes estarán disponibles on line, gratis y a texto completo. El acceso al conocimiento científico tendrá un gran impacto en la práctica médica y atraerá navegantes a estas publicaciones. Las revistas que restrinjan el acceso a su sitio web perderán popularidad”. Esta afirmación, en todo el frontispicio de FreeMedicalJournals, ¿es acaso un ejercicio de prospectiva editorial? ¿Un reclamo? ¿Un deseo? ¿Un conjuro? Dadas las características de este sitio pudiera ser un poco de todo. El autor de la predicción es Bernd Sebastian Kamps, médico y editor senior del revolucionario freeAmedeo, comentado aquí hace un par de semanas. Su argumentación (véase la filosofía de FreeMedical Journals),  se basa en el diferencial competitivo en términos de audiencia que tienen las revistas gratis respecto a las de pago. “La pizza, el vino tinto y el cordon bleu tienen una cosa en común: no van por las líneas telefónicas. Y esta es la razón por la que seguimos pagando por ellos”, dice Kamps. En cambio, “MP3, pdf y html van a través de las líneas telefónicas, y por eso probablemente no pagaremos por ellos en el futuro”. Lo que sorprende de la predicción es el plazo que le pone: dos años. La profecía de Kamps se cumplirá irremediablemente si aceptamos que las revistas más importantes son -o acabarán siendo- aquellas que ofrecen gratis sus contenidos en internet. Sin embargo, las cosas no están tan claras.

El sutil mecanismo que se designa como self-fulfilling prophecies, es decir, las profecías autocumplidas, no funciona como un reloj cuando los intereses en juego son muchos y muy diverso el signo de los jugadores. Y en el campo de la edición médica el status quo aparentemente no ha variado gran cosa. Los grandes siguen siendo los grandes; el inglés sigue siendo el inglés, y el resto, pues apenas cuenta. El gran cambio es la apertura, total o parcial, de los contenidos a todo el mundo. Y ahí están como punta de lanza y abanderados del gratis total PubMed o el British Medical Journal (BMJ).  La candidatura de MedScape a convertirse en uno de los grandes de la edición médica es, por ahora, una sólida candidatura. Porque, ¿qué vale más, publicar en el New England Journal of Medicine, pongamos por caso, o en MedScape? Lo que ya no está tan claro es si un autor no empieza a preferir el BMJ, abierto de para en par, al semicerrado JAMA, aunque este tenga por ahora un mayor factor de impacto. Desde la perspectiva del autor, dueño y señor de su paper, realizado como recuerda Kamps con no pocos desvelos y en horas de sueño, el gratis total es un valor a tener en cuenta. La comunidad médica, efectivamente, empieza a ser autosuficiente para elaborar, editar y distribuir sus trabajos. Pero los grandes editores sigue manteniendo mucho peso, mientras exploran fórmulas para ofrecer contenidos gratis y cobrar a la vez por ellos.

Y es que los contenidos gratuitos no implican la renuncia a ganar dinero por ello. A las fórmulas tradicionales de vender productos o servicios, suscripciones y espacios para la publicidad se han añadido otras. Los llamados affiliate links generan ingresos cuando desde una página de bibliografía, pongamos por caso, el navegante enlaza con una librería donde compra un libro de ese autor. La licencia de los contenidos a otros sitios es una modalidad en auge para obtener ingresos. Y luego está la que resulta de la venta a terceros de los datos personales de los navegantes, en el mejor de los casos con el consentimiento otorgado al aceptar páginas y páginas de letra pequeña. En fin, que no está todo inventado, ni mucho menos. Conocer los intríngulis de la financiación en internet es una buena vía para valorar, seleccionar y apostar por unos contenidos u otros.