Archive | septiembre, 1999

La medicina emocional

Sobre el auge del estudio de las emociones en neurociencia y medicina

En un editorial publicado el 10 de julio en Medicina Clínica se mencionaban las siglas MBA en un sentido bien distinto al del mundo empresarial. Con la afortunada denominación de Medicina Basada en la Afectividad, el editorialista, Albert J. Jovell, quería llamar la atención del lector médico sobre la “pérdida del humanismo asociado a la práctica de la medicina”. El mensaje de la MBA es que la práctica médica “no sólo debe apelar a la técnica sino también a los sentimientos”, porque “la mejor tecnología disponible sigue siendo la comunicación médico-paciente”. Continue Reading →

La era de la colaboración

Sobre los desafíos y posibilidades de internet para abolir el paternalismo médico

Una de las voces más autorizadas para hablar de "colaboración" en medicina tiene, como ha dicho con humor el propio interesado, "acento de culebrón". Es la del médico venezolano Alejandro R. Jadad, posiblemente una de las mentes más inquietas y preclaras para reflexionar sobre los cambios que introducen en medicina dos fenómenos de enorme efecto expansivo y amplias posibilidades sinérgicas: la medicina basada en la evidencia y la utilización de internet con fines médicos.

 

Por su juventud y talante, Jadad pertenece a una nueva generación de médicos que, sin olvidar los principios humanistas de la profesión y teniendo como bandera la difusión de la medicina basada en la evidencia, se adentran varias horas al día por los vericuetos de internet y dan salida y respuesta a decenas y decenas de mensajes de correo electrónico. Las posibilidades de internet para promover la colaboración entre todos los agentes involucrados en medicina son enormes, como bien sabe y pone en práctica Jadad, quien por algo es codirector del Centro Canadiense de la Colaboración Cochrane, sito en la ya mítica Universidad de McMaster en Ontario, donde además es profesor del Departamento de Epidemiología Clínica y Bioestadística y jefe de la Unidad de Investigación sobre Información de Salud. Quien haya tenido la oportunidad de oír al Jadad conferenciante recordará cómo este médico busca asimismo la colaboración y la complicidad del público en sus estimulantes intervenciones públicas.

 

Pues bien, en el número de mañana 18 de septiembre del British Medical Journal (BMJ) se pueden leer algunas de las ideas de Jadad sobre la oportunidad que ofrece internet para la colaboración en medicina y la necesidad de buscar fórmulas para el trabajo en equipo entre los grupos de consumidores, las asociaciones médicas, la industria farmacéutica, los gobiernos, las instituciones académicas y demás agentes involucrados. En su artículo "Promoting partnerships: challenges for the internet age" presenta un decálogo de requisitos y desafíos para avanzar con éxito por este camino.

 

No es casualidad que este tipo de artículos se publique en el BMJ, todo un ejemplo de apertura y búsqueda de la colaboración a través de internet. En el número de mañana, que ya está disponible en la red a texto completo desde hoy, hay además otros artículos que abundan en la necesidad de contar con los pacientes. Sin ir más lejos, en el comentario editorial "Paternalism or partnership?", la editorialista Angela Coulter aboga por estimular la colaboración y acabar con el paternalismo médico, del que dice: "Puede que sea benigno y bien intencionado, pero tiene el efecto de crear y mantener una insana dependencia que no sigue el paso de otras corrientes sociales. La asunción de que el médico (o la enfermera) sabe más… no debería tener sitio en un sistema de salud moderno. La clave para la exitosa colaboración médico-paciente es por tanto reconocer que los pacientes también son expertos. El médico está, o debería estarlo, bien informado acerca de las técnicas diagnósticas, las opciones terapéuticas y las estrategias preventivas, pero sólo el paciente tiene conocimiento sobre su experiencia de la enfermedad, sus circunstancias sociales, sus hábitos y conductas, sus actitudes hacia los riesgos y sus preferencias. Ambos tipos de conocimiento son necesarios para manejar con éxito la enfermedad, por lo que ambas partes deben estar preparadas para compartir información y tomar las decisiones conjuntamente". En la práctica, seguramente, las cosas no están tan claras. Hay una pregunta que nos afecta a todos, y es ésta: ¿Estamos preparados para el cambio?

Un estrés de gallina

Sobre la superabundancia y ambigüedad de la literatura médica del estrés

La literatura médica sobre el estrés es ciertamente estresante en su superabundancia, dispersión y ambigüedad. Un día sí y otro también aparece algún trabajo que menciona el estrés y no pocos, por su espectacularidad, acaban saltando a las páginas de los periódicos o los programas de televisión, trasladando esa misma ambigüedad, sorpresa e indefinición a la población general. En los últimos días, por ejemplo, se ha difundido un trabajo publicado en el British Medical Journal del 28 de agosto, según el cual las mujeres que sufren estrés durante o alrededor del momento de la concepción tienen más probabilidades de tener una niña que un niño. La nota jocosa la ha puesto algún medio que ha escrito estrés durante el embarazo en vez de durante la concepción. Pero hay otras muchas noticias recientes y sin duda interesantes sobre el estrés, como el descubrimiento de una proteína cerebral que podría explicar en parte la capacidad personal para enfrentarse a las situaciones estresantes, de acuerdo con una investigación publicada en el número del 31 de agosto de los Proceedings of the National Academy of Sciences. Continue Reading →

El médico del médico

Sobre las responsabilidades éticas de los médicos hacia sí mismos y sus familias

Mientras arrecian por doquier las advertencias contra los riesgos de la autoprescripción, resulta que en la casa del médico está ocurriendo lo mismo que en la del herrero y son los propios médicos los primeros que incurren en ella. Según un estudio que se publica en el número de mañana del British Medical Journal (BMJ), 7 de cada 10 médicos generalistas y adjuntos del Reino Unido se recetan a sí mismos y a sus familiares, contraviniendo las normas éticas de la propia British Medical Association. Como resultado de una encuesta realizada por correo (en el sitio web del BMJ se incluye el cuestionario respondido por un total de 1150 médicos de familia y adjuntos) se ha podido comprobar que la práctica totalidad de los médicos (96%) tiene asignado un médico de familia para cuidar de su salud, pero a la postre los médicos raramente recurren a su médico. En las conclusiones del estudio se invoca como una de las posibles razones la dificultad de acceso al médico de familia fuera de las horas de trabajo, pero éste no parece un argumento demasiado sólido, y quizá haya que buscar otras razones en la dificultad que puede tener el médico de dejar de serlo incluso cuando él es el enfermo o en el desconocimiento de los principios éticos que deberían presidir el comportamiento del médico ante sus propios problemas de salud o los de sus familiares.

 

En 1995, la British Medical Association elaboró un decálogo sobre las responsabilidades éticas de los médicos hacia sí mismos y sus familiares. Las diez normas básicas, resumidas, son éstas:

     

  1. No es aconsejable que los médicos asuman la responsabilidad del diagnostico y el manejo de sus propios problemas de salud y los de sus familiares.
  2. Todos los médicos deberían tener asignado un médico generalista.
  3. Como para cualquier otro paciente, la responsabilidad del cuidado global de la salud de un médico y sus familiares debería corresponder a su médico de familia.
  4. Es preferible que el médico de familia de un médico no sea un pariente suyo y tampoco, si existe la posibilidad, un compañero.
  5. No es aconsejable que los médicos se prescriban a sí mismos otros medicamentos que no sean los publicitarios, que no precisan receta.
  6. El médico debe ser consciente de que cuando busca cuidados para su salud no es otra cosa que el paciente en la relación médico-paciente.
  7. Los médicos tienen la obligación ética, hacia sí mismos y sus pacientes, de asegurar que sus propios problemas de salud están debidamente atendidos y de buscar y seguir el consejo médico sobre su capacidad para seguir trabajando.
  8. Los médicos no se deben aprovechar del acceso que tienen a los archivos médicos para mirar las historias clínicas de sus familiares y amigos sin el debido consentimiento.
  9. Los médicos tienen la responsabilidad de asegurarse que están protegidos contra enfermedades infecciosas como la tuberculosis y la hepatitis B.
  10. Los médicos no deben socavar la confianza que sus familiares tienen en su propio médico de familia contrariando el consejo médico y el tratamiento que reciben.

 

El artículo del BMJ es sin duda una buena oportunidad para la reflexión sobre el propio comportamiento y sobre la conveniencia de seguir estos principios y cuáles pueden ser sus limitaciones o excepciones. Realmente no es fácil dejar de ser médico, pero la especial relación que se establece entre el médico y el paciente parece imponer que cada uno ocupe su sitio. Mayormente por el bien del paciente, aunque éste sea médico.